La salud prostática es una preocupación importante (y lógica) para muchos hombres, especialmente a partir de cierta edad. Si bien el seguimiento urológico periódico es fundamental, lo que comemos a diario juega un papel vital en la prevención y el bienestar general de esta glándula. La ciencia demuestra que no existe un “superalimento” milagroso, pero sí que un patrón dietético específico se asocia con un menor riesgo de problemas como el cáncer de próstata o la hiperplasia benigna. ¿Lo quiere conocer? Desde la clínica del Dr. Díaz Bermúdez, su clínica urológica de confianza en Pontevedra, queremos explicarle cómo su alimentación puede convertirse en una aliada.
La dieta mediterránea, la mejor defensa
Una alimentación inspirada en el patrón mediterráneo, rica en vegetales, grasas saludables y baja en productos procesados y carnes rojas de baja calidad, ha demostrado ser beneficiosa para la próstata. Este estilo de vida, además de ser óptimo para el sistema cardiovascular, también ayuda a modular la inflamación, un factor clave en la salud prostática.
Vegetales y antioxidantes protectores
Ciertos grupos de alimentos concentran compuestos que llegan al tejido prostático y ejercen un efecto protector:
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Verduras crucíferas: El brócoli, la coliflor y las coles de Bruselas contienen sulforafano, un compuesto con propiedades antiinflamatorias y que se ha relacionado con la protección frente al cáncer de próstata.
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Licopeno: Este potente antioxidante, asociado a un riesgo menor de cáncer de próstata, se encuentra en el tomate (el cual se absorbe mejor si está cocinado, en salsa o en puré), la sandía y la guayaba.
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Soja: Los productos derivados de la soja (tofu o bebida de soja) contienen isoflavonas, que en algunos estudios sugieren que podrían frenar el crecimiento de células prostáticas anómalas y aliviar síntomas urinarios.
Grasas esenciales y el poder de las semillas
Las grasas que elige también son determinantes para la salud de su próstata. Desde nuestra clínica urológica en Pontevedra le recomendamos los siguientes alimentos:
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Pescado azul: El salmón y las sardinas son excelentes fuentes de ácidos grasos omega-3, esenciales para un sistema cardiovascular y prostático saludables. El consumo de este alimento es prioritario.
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Semillas y frutos secos: Las semillas de calabaza, ricas en zinc, se han relacionado directamente con una mejor función prostática y ayudan a prevenir su agrandamiento. Las nueces y las semillas de lino también son importantes por su aporte de omega-3.
Dieta y, por supuesto, el cuidado de su urólogo de confianza en Pontevedra
La dieta es un pilar de la prevención, pero en ningún caso sustituye el diagnóstico y seguimiento profesional. ¡Confíe en nuestra experiencia! En la clínica del Dr. Díaz Bermúdez estamos a su disposición para cuidar de su salud prostática mediante un diagnóstico precoz, revisiones periódicas y tratamientos avanzados y personalizados.
Por lo tanto, si desea comenzar su plan de prevención o necesita un chequeo urológico, lo único que debe hacer es contactar con nosotros.